
El conmovedor mensaje de Víctor Hugo Morales sobre la Guerra de Malvinas
En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana dejó una emotiva reflexión a 44 años de la Guerra de Malvinas.
Malvinas, la palabra. Se la pronuncia y hay algo que se ilumina dentro de nosotros mismos. Malvinas.
Conecta con lo mejor de los argentinos. Aquella muerte joven, el frío en los cuerpos y las balas zumbando, el amigo caído entre los brazos.
La incomprensión y la injusticia en el retorno después de pelear con recursos tan modestos, ese olvido que les cayó como el manto helado de las islas patrias.
Y la lucha convencida de los que respetan a los héroes, héroes para siempre. En los foros del mundo ante los cuales se libra la batalla para recuperar la tierra por la que ellos pelearon.
Y la traición del amor a la asesina Thatcher, la que le apuntó al Belgrano y mató a cientos de argentinos, la genuflexión de los que se arrodillan ante el imperio, la derrota cultural de la admiración cipaya a los príncipes que transmitíamos por TV cuando se casan, hasta que Diego les mete un gol de antología.
Malvinas tiene la ternura que aún provoca el asombro de la bomba que les caería encima o no, en el azar de la vida y la muerte, la primera noche que supieron que no sería tan simple como les habían dicho.
Es la despedida al amigo que se nos muere y la decisión de no dejarlo, estar adentro de una película, Iluminados por el fuego, pero sabiendo que les sucede a ellos.
Soldados. Decir soldados y comprender la grandeza del alma, el heroísmo, la solidaridad, el altruismo. Soldado de Malvinas y sentir de veras de qué se habla cuando se dice patria.